lunes, 13 de junio de 2011

Reflexiones 2.0

"Yo quiero tener un millón de amigos..." Así rezaba la famosa canción de Roberto Carlos. Y cada día estamos un poquito más cerca, ¿no os parece? Con el auge de la vida 2.0 y de las redes sociales, dedicamos cada vez más tiempo a cuidar y fomentar nuestras relaciones online. Pero, en uno de estos momentos de debilidad en los que me da por hacer pensar a mi pobre cabecita, me pregunto: ¿Acaso estamos dejando de lado nuestra normal life en pos de la vida 2.0? 



Una humilde servidora, entregada de pleno a Internet y sus miles de maravillas en forma de páginas web y perfiles varios, se plantea en un dia como hoy (aprovechando que la mayoría de bloggers comentan las fabulosas jornadas de moda a las que me fue imposible asistir por los dichosos exámenes universitarios), si realmente la gente se ha abandonado a la vida online hasta tal punto de perder lo poco de dignidad y de sentido común que les quedaba, como cada día nos apuntan desde los medios de comunicación.

¿Es la vida 2.0 tan mala como la pintan?
No sé si os habéis sentado a ver últimamente el telediario (me da igual la cadena, son todas iguales), pero, sinceramente, si todo es como nos lo cuentan, ¡a mi que me borren del internet ese ya! Un nido de salvajes, maltratadores, estafadores y violadores al acecho de las pobre víctimas inocentes que somos las personitas de a pie. ¿Enserio? ¿Eso es lo único que creeis que existe en la red, pederastia, asesinatos y timos varios? ¿Que en redes como Tuenti o Facebook sólo nos buscan para raptarnos? ¿O sólo usamos Twitter para cotillear y poner de vuelta y media a famosillos de tres al cuarto? Es cierto que en Internet hoy en dia no es oro todo lo que reluce, pero es que, para mi, la red de redes es como la vida misma: se puede utilizar tanto para hacer el bien como para hacer el mal, todo depende de ti y de tu integridad. Me da la sensación de que alguien intenta demonizar lo imposible, aunque, escuchándoles, no me extraña que mi abuela crea que el mismo demonio es el que dirige internet. En serio. Hasta a mi me asustan (y soy una usuaria más que habitual). Es más, si tan malas son todas las redes sociales, ¿por qué todos los medios que las critican tienen sus propios perfiles en ellas? Las incoherencias nunca me han gustado (llamadme loca).

Soy Blogger, pero no tont@
Queridas marcas publicitarias que contactáis con bloggers indiscriminadamente sin ni siquiera interesaros por nuestros contenidos: parad. Está claro que el futuro de la publicidad (y el futuro en general, y, si no, al tiempo), está en gran parte en los blogs. Concretamente, en las opiniones de los usuarios (que suelen quedar plasmadas en sus bitácoras/blogs, que, para el caso, es lo mismo). Estoy de acuerdo. Y me gusta que se interesen por lo que escribo o comento en mis videos, que me llamen para aquellos eventos que creen que podré disfrutar o en los que podré aportar algo, que me enviéis muestras para poder hablar de vuestro producto con conocimiento de causa. Por supuesto, no soy tonta, me encantan todas esas cosas. Pero también tengo integridad. No todo vale. Al menos, no para mi. Cada día recibo más emails de marcas que intentan comprar mi opinión. O que simplemente han cogido mi dirección de vete-tu-a-saber-donde y ni siquiera han leído mi blog, ni conocen su dirección. Y que pretenden que las elogie porque sí, o que hable maravillas de ellas aunque personalmente piense que son lo peor que existen. Si quieres publicidad en mi blog, perfecto, podemos negociar, pero ten claro que YO NO ME VENDO. Es así de fácil. Si quieres que opine, lo haré, pero no diré lo que tu quieres que diga. Si no, ¿que sentido tiene? ¿Para que quieres mi opinión sin en realidad lo único que quieres es que diga una parrafada que habrá escrito, con toda seguridad,  tu equipo de publicistas? ¡Ah! Y todo gratis, por supuesto. Ni hablar. Bloggers, ha llegado la hora de rebelarse en contra de aquellos que sólo quieren utilizarnos. No dejemos que nos traten como si fuéramos simples objetos sin opinión ni devoción (¡ays, que bonito me ha quedado!).


Tampoco nos pasemos
Y os preguntareis, ¿qué le pasa a esta chica, se ha levantado hoy con el pie reivindicativo o qué? Que no, que no, que no se me ha ido la pinza (o eso creo). Pero es que hay cosas que me superan. Veréis, hace unos días, leí una noticia en la que relataban que una chica se había tatuado en el brazo todas las fotos de sus amigos en Facebook, unas 152 fotos de perfil en total, si mis fuentes no me fallan. Y aquí es cuando todo el mundo se llevó las manos a la cabeza y empezó a despotricar sobre las atrocidades que nos había traido internet y casi que había que enviar a todos aquellos que disfrutan con normalidad de las redes sociales, sin extremismos, de forma sana y amena, a la hoguera. Y claro, yo me indigné (una vez más, demonizando sin conocer).

Pero la cosa no queda aquí, no. Resulta que nos habían engañado. Y nos lo comimos con patatas. Que el dulce angelito que nos despertaba cierta ternura pensando en la infancia tan dura que tuvo que tener sin amigos (y que por eso se los tatuaba ahora) y la falta obvia de atención de sus padres, no era tal. Se trataba de algo tan vano como una campaña publicitaria. Toma del frasco carrasco. Pá que veas. De ser un tatuaje social a convertirse en una marca con poco atino para llamar la atención. Sin palabras.


Conclusiones (¡eso, eso, acaba de una vez, muchacha!)
No pretendo ni levantar ampollas ni simpatias o antipatias con nadie. No es mi intención, seguro que todos los que habéis logrado llegar hasta aquí (¡valientes! :) )tendréis vuestra propia opinión del tema y no quiero cambiárosla, de verdad. Pero necesitaba compartir esto con vosotros, quería desahogarme y expresar lo que siento, y, ¿qué mejor que hacerlo en mi blog? Con esa intención lo creé (¡Qué a gusto me he quedado!). Y además, los que me leeis seguro que sois internautas habituales y alguna vez habréis sentido cosas parecidas, seguro. Ni todo es tan bueno ni tan malo, logremos el equilibrio (o intentémoslo por lo menos). Ojalá todo el mundo lo entendiera así.


Y vosotros, ¿qué opinais de todo esto?


¡1 beso, soñadores!

5 comentarios:

  1. Muy buen post y muy bien redactado y expresado. Yo opino que como internet y la vida 2.0 es algo relativamente nuevo todavía no se sabe muy bien donde irá a parar y lo que hay es más desconocimiento y miedo (suelen ir juntos) que ganas de utilizar todo el potencial que tiene internet y las redes sociales. Por eso algunos se empeñan tanto en demonizar y criticar las redes sociales. Utilizadas en su justa medida yo les veo ningún problema, es más aportan muchas ventajas. Eso sí, no hay que descuidar la vida real.

    Bss.
    http://melancora.blospot.com

    ResponderEliminar
  2. Totalmente de acuerdo no nos vendamos mas es nustro blog y nosotros elegimos, pasate por mi blog si quieres que yo hoy he subido mi version sobre este tema¡¡¡

    ResponderEliminar
  3. El mundo 2.0 es tanto una oportunidad como un riesgo. Oportunidad para las grandes empresas, especialmente por lo que hace a la publicidad. También para la comunicación en general (no me veo yo estando sin Internet... Creo que muero), así como la información y el entretenimiento des de el pc, el móvil, el ipad o mil aparatos más.
    Quizás si que crea un poco de dependencia, pero si se usa como es debido y se exprime hasta su última gota de utilidad puede ser un gran partido.
    ^^

    ResponderEliminar
  4. Totalmente de cauerdo con Lynn y Gnomish, y contigo, claro.

    Ya decía Aristóteles que la mayoría de las cosas no son ni buenas ni malas en sí mismas. Con internet sucede lo mismo, depende del uso que le dé cada quién. Particularmente, ni me dedico a cotillear loq ue hace la vecina en FB ni hago Rt de lo que no me interesa ni escribo en blogs que no me dicen nada.

    Me parece muy honesta tu actitud ante las marcas publicitarias. Son demasiado agresivas.

    Preparándonos para 3.0.

    Un abrazo.

    ResponderEliminar

Adelante,sueña,comenta,sin dudar :)